Como soldar con electrodo: 7 errores que debes evitar, antes de soldar

Soldar con electrodo, ¿Que hacemos sin una preparación previa? Podría ser causa de algunos quebraderos de cabeza.

Muchos de nosotros estamos con verdadera prisa para hacer alguna labor. Nos urge salir adelante como sea, y hacer lo que se pueda con la avería.

¿Realmente vamos a ganar mucho tiempo, haciendo las cosas de cualquier manera???

Vamos a suponer que “X” tiempo, según la reparación que sea. Si fallamos en cualquier parte del proceso y NO queda bien, es muy posible que tengamos que volver hacerlo.

Plantearnos un proceso ordenado y alguna precaución, es lo más acertado. Una tarea con un procedimiento simple pero efectivo, es mucho más productivo para el futuro.

Voy a comentar algunas de las más importantes y efectivas a tener en cuenta. Esta serie de detalles, que no nos costara demasiado. Nos dará una mejor calidad y facilitara el trabajo a desarrollar para soldar con electrodo.

Comprobar deformaciones y corregir

Las roturas, sus causas son los esfuerzos que sufre el apero por múltiples razones.

Debemos intentar corregirlos lo mejor posible, y una vez corregido, reforzarlo. Intentando evitar que rompa otra vez por el mismo sitio.

Una segunda rotura en el mismo sitio, complica más la reparación y añade más tiempo.

Cuando se producen deformaciones importantes, realmente es muy costoso corregir (enderezar). Puede que sea más interesante, valorar cortar la zona más dañada.

Podemos sustituirla por un pedazo del material gemelo, con el que está hecho el útil de labor.

Realmente se puede ganar tiempo aunque parezca lo contrario. De esta manera consigue recuperar las medidas originales que conviene conservar, por la efectividad que dará cuando esté trabajando.

No soldar con pintura

La pintura es uno de nuestros inconvenientes importantes para poder soldar con electrodo en unas condiciones aceptables.

Sus componentes químicos producen impurezas que se mezclaran con el material que aportamos al soldar con electrodo.

Es un proceso sencillo y muy efectivo. Tener una superficie a soldar con electrodo que este bien preparada nos facilita, hacer un buen cordón de soldadura.

La forma más recomendable para realizar esta preparación es, con una radial pequeña. Es más seguro para el operario y cómodo al entrar en huecos pequeños.

Nos basta con limpiar la zona a soldar y un poco más (un par de centímetros) en la longitud del cordón de soldadura.

Una soldadura sin impurezas es más resistente. Es mucha la calidad que conseguimos a cambio de un detalle bien hecho.

Limpiar ó quitar soldadura antigua
Habitualmente las roturas se producen por las zonas más débiles. Esas zonas débiles suelen ser las uniones que se realizan con soldadura.

Cuando se agrietan los cordones en las uniones, no son superficies apropiadas para aplicar otro cordón de soldadura (se que todos lo hacemos, tenemos prisa). Con esta práctica, lo más probable es que vuelva a romper por el mismo sitio.

De nuevo, con una radial pequeña, tenemos que intentar quitar la soldadura vieja, y dejar la superficie sin pegotes del cordón antiguo.

A veces los espacios pequeños nos limitaran, estas ocasiones hay que considerar la integridad personal.

Nunca interesa cuestionar la seguridad personal, se hará lo que se pueda, pero con seguridad. Tenemos como alternativa reforzar en algún punto estratégico del apero.

Elegir los electrodos que usaremos.

Es conveniente tener algo de variedad con de electrodos de soldar. Sus calidades son diferentes según el tipo de esfuerzos que van a soportar.

Estos también han de ser proporcionales dependiendo de la máquina de soldar de la que disponemos. Estos detalles y otros iremos tratando en un futuro próximo.

Con 3 ó 4 variedades de electrodos, de aportación distintos, podríamos cubrir un buen número de trabajos distintos con soldadura.

Unos nos servirían para el punteado de las piezas a soldar, otros para realizar los cordones más fuertes,

Y aquellos que tengan piezerio ó algunas partes en acero inoxidable, este último solo se puede unir con electrodos de inoxidable.

Graduación de intensidad en la máquina de soldar.

La sección ó diámetro del electrodo es uno de los factores que determina la intensidad más apropiada para soldar los materiales.

El espesor del material a soldar es determinante, cuanto mayor es el espesor, mayor es la intensidad que necesitamos para que se produzca una buena fusión en los materiales que vamos a unir.

Estas dos variables tenemos que intentar ajustarlas lo mejor posible. Una buena graduación nos dará unos acabados óptimos en calidad.

Hacer pruebas antes de soldar.

Debemos coger un pedazo de hierro, que no sirva e ir ajustando la intensidad de la maquina, antes de aplicar, ninguna soldadura a realizar.

Este error nos llevaría, a volver a limpiar y preparar, las superficies que vamos a unir.

Son estos pequeños detalles, los que nos garantizan una buena soldadura, realizada con más garantía.

Puntear antes de soldar

La soldadura es un proceso que genera calor. Los materiales que vamos a unir, sufren deformaciones con el calor que aplicamos al soldar.

Este es un motivo importante como para intentar minimizar las deformaciones por calor. Puntear los cuerpos a soldar es lo que nos va a dar mejores acabados y resistencia.

Tenemos que ir dando unos puntos de soldadura, antes de aplicar el cordón ó cordones finales.

Conclusiones

Esta serie de pequeños procesos, van aportar una calidad comparable con la de un experto en la materia, son detalles que van a simplificar el proceso, aunque a priori parezca lo contrario.

Lo más interesante de todo ello, es que es muy posible que ese trabajo lo hagas solo una vez. Tener un método adecuado te dará más calidad y tiempo en un futuro próximo.

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